1 D ios mío, ¡escucha la voz de mi queja! ¡Protege mi vida de mi temible enemigo!
2 ¡ Escóndeme de esa caterva de malhechores, que en secreto conspiran y hacen planes malvados!
3 A filan su lengua, como si fuera una espada; lanzan acres invectivas, como si fueran saetas,
4 y a escondidas hieren al hombre íntegro. Lo atacan de repente y sin temor alguno;
5 o bstinados en cumplir sus inicuos designios, pretenden disimular sus trampas, creyendo que nadie los va a ver.
6 E lucubran iniquidades, investigan al detalle; y sus ideas son tan incomprensibles que no es posible penetrar en ellos.
7 ¡ Pero Dios los herirá con sus saetas! ¡Sus plagas les sobrevendrán de repente!
8 S u propia lengua les será un tropiezo, y serán la burla de todos los que los vean.
9 E ntonces la humanidad entera sentirá temor, y todos proclamarán las obras de Dios y entenderán el porque de sus acciones.
10 L os justos se regocijarán en el Señor y pondrán en él su confianza. ¡Todos los rectos de corazón lo alabarán!