« لِأنِّي أنا اللهَ لا أتَغَيَّرُ، وَلِذَلِكَ أنتُمْ يا نَسلَ يَعقُوبَ لَمْ تَفنَوْا.
Porque yo, el Señor, no cambio; por eso vosotros, oh hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. El pago de los diezmos