أ لَمْ يَنقَطِعْ طَعامُنا أمامَ أعْيُنِنا؟ وَزالَتِ الأفراحُ وَالبَهجَةُ مِنْ هَيكَلِ إلَهِنا.
Ante nuestros propios ojos nos ha sido arrebatado el alimento, la alegría y el placer de estar en la casa de nuestro Dios.